Presoterapia

La presoterapia es una técnica médica indicada para lograr un drenaje linfático en personas que presentan problemas de retención de líquidos, alteraciones en el sistema circulatorio, piernas cansadas, arañitas vasculares, edemas, celulitis y acumulaciones de grasa.

Consiste en la aplicación de aire al cuerpo mediante un traje neumático dotado de un determinado número de cámaras que distribuyen presiones de aire a lo largo de las zonas del cuerpo afectadas.

Es una técnica sencilla, no dolorosa, eficaz, saludable, ofrece resultados inmediatos y brinda una sensación de alivio y descanso que no hay que obviar.

La técnica nació para tratar los problemas vasculares, pero más tarde, investigaciones médicas concluyeron que era muy efectiva para otras dolencias, como también para tratar problemas estéticos como la celulitis y las acumulaciones de grasa.

Se aplica una presión de aire de forma ascendente otorgado a la corriente sanguínea el impulso que necesita para un rápido retorno al corazón.

La presión de aire se aplica de forma controlada de acuerdo con cada paciente en posición de trendelemburg para favorecer el retorno venoso y se hace un control mediante eco doppler para descartar una posible alteración.

Los efectos son de relajación y compresión, suficientes para activar el sistema linfático y con ello la eliminación de líquidos, de toxinas, edemas, linfoedemas y trastornos venosos más conocidos como varices.

Cuando la presoterapia estimula el sistema linfático, provoca un drenaje de la linfa (fluido transparente que se produce tras el exceso de líquido que viene de los capilares hasta el espacio intercelular), eliminando así líquidos, toxinas y grasas acumuladas en el organismo.

Esta presión de aire es capaz de romper las acumulaciones de grasa localizada en piernas, haciéndola circular con el resto de los líquidos retenidos para ser desechado por el sistema linfático.

La presoterapia también se aconseja para relajar el tono muscular en deportistas y estimular el sistema inmunológico.

Esta técnica está indicada para los siguientes problemas médicos y estéticos:

  • Tratar la retención de líquidos
  • Tratar edemas y linfoedemas
  • Estimular el sistema circulatorio
  • Tratamientos relacionados con la obesidad
  • Eliminar y reducir la celulitis, además de prevenir su futura formación
  • Eliminar toxinas y grasas del cuerpo
  • Fatiga muscular

Por su eficacia, también es muy efectiva en tratamientos post-operatorios que conlleven una acumulación de fluidos, como por ejemplo, la liposucción. Además, ayuda a recuperar la elasticidad de la piel, facilitando la regeneración tisular y aumentando el aporte de oxígeno a los tejidos.